jueves, mayo 01, 2014

CAPITULO 9

Si tan solo hubiera puesto más atención, si tan solo no hubiera sido tan estúpido esto nunca habría pasado, ahora sabia cosas que hubiera preferido nunca saber y haber muerto sin saber de su existencia, pero el destino se encargaba de hacerme saber que a los miserables como yo, no se les concede el beneficio de la duda.

Desde siempre supe que mi padrastro no era mi verdadero padre, que mi madre era una prostituta, viví con ese conocimiento desde siempre, lo que no supe es que mi verdadero padre se había suicidado aparentemente por mi culpa, por haber provocado su muerte, mas no suicidio, pero lo que mi padre no supo es que al acabar con su vida su hijo, el hijo que había tenido dentro de su actual matrimonio, había presenciado todo, el impacto del hecho dejo secuelas en su hijo, que necesitaron años y años de terapia psicológica.

Lo cierto es que yo no fui culpable de la muerte de mi padre, en alguien debía recaer la culpa, el odio de esa mujer, la locura de su hijo y la muerte de su marido… algún culpable debía haber y ella me eligió a mí.

Nada fue casualidad, las notas que recibí desde aquel día en mi escondite secreto de la infancia, el supuesto amigo anónimo que me regalaba tarta de manzana, el escándalo que me colocó frente al mundo como “el adolecente psicópata que descuartizó a su madre y padrastro vivos”, mi estancia en ese psiquiátrico por tantos años, conocer a Junsu, hacer que me sintiera atraído por él, que me tuviera en sus manos, bajo su poder, enamorarme de él, todo fue producto de su elaborado plan, terminó conmigo, lo había hecho desde el momento en el que lo vi a él.


Sus fríos ojos se clavaron en mí, me miró como si mirara una cosa inservible, como si en vez de verme a mí estuviera viendo algo grotesco, no me dolía el saber que era el mismo Junsu quien terminaría con mi vida; atado en esa silla como aquel día en el que debí morir, Junsu me observaba mientras su madre hablaba, esa mujer estaba realmente loca y había arrastrado a Junsu a su locura.

Me negaba a creer que la misma persona que días antes me había hecho creer que podía curarme, la misma persona que me había devuelto a la luz en ese lugar tan obscuro, que esa misma persona desde siempre había deseado mi muerte.

-Vaya que resultaste un objetivo fácil Changmin, mira que permitirte caer en esta situación, apuesto que nunca lo pensaste, pero ya que sabes toda la historia, debo presentarme oficialmente-me tendió la mano- Hola Changmin, me llamo Junsu, soy tu amigo el de las notas… soy tu hermano.

Puñaladas de dolor se clavaban en mi pecho, el dolor físico que estaba sintiendo en ese momento era lo de menos, ignoraba aquellas cortadas en mi espalda provocadas por esa mujer, la madre de Junsu, ignoraba también los golpes en mi rostro, lo que me mataba era saber que él lo había planeado todo, él siempre lo supo y aún así me hizo enamorarme de él.

Quería tomarlo por los hombros, que sus ojos me dijeran que realmente todo fue una mentira, quería escucharle decir que me odiaba una y mil veces, que nada de lo que me hizo sentir antes había sido real, porque a pesar del monstruo que era yo le amaba, a pesar de que me había roto con sus manos, yo le quería.

-Junsu… ¿Porque? –le mire.

-Porque… ¿Porque? ¡Porque eres basura niño! –su madre respondió por el- por eso mereces sufrir.

-¡Quiero que él lo diga maldita sea! –un golpe sordo en mi rostro, la muy infeliz me había atizado con un trozo de fierro.

-¿Para qué preguntas lo que ya sabes Changmin?

-Esta no es nuestra guerra Junsu, no dejes que el odio de tu madre te envenene el alma… yo no te odio

-¡Cállate mierda!

De nuevo me había dado, y mi nariz comenzó a sangrar, pero no me iba a matar tan fácil, de eso estaba seguro, lo iba a hacer lentamente.

-Sabes… si tan solo hubieras puesto más atención, esto jamás hubiera pasado, lástima que tu informante tuvo que morir.

-¿Oscar? ¡Tú lo mataste!

-Si, así es, el muy entrometido se estaba dando cuenta de todo y lo encontré husmeando en los expedientes, no iba a dejar que arruinara todo, no iba a dejar que me descubriera y tuvo que morir luego de contarte sus últimas sospechas, suerte que pude evitar que te dijera más.

-¿Pero… y los disparos? Escuche disparos –si a él lo había matado la noche anterior, ¿Por qué había disparado?-

-Fue para que mi madre pudiera entrar, pero ya aclaradas tus dudas ¿Podemos seguir?

Era tan monstruoso, sin duda alguna no se trataba del mismo Junsu que yo había conocido, ahora entendía las palabras de Oscar

-Toma cuidados muchacho… no es lo que parece, toma cuidados, o terminarás como quiere, en su poder… he visto cómo te mira, lo he visto

Y así había sucedido, él no era lo que parecía y termine en su poder, me destruyo, me rompió, me había matado y ahora se iba a encargar de matar mi cuerpo.

-No lo hagas Junsu, tú no eres así

-¿Qué sabes tú de mi manera de ser?

Se escuchaban pasos abajo, alguien había entrado, se escuchaban voces también y la madre de Junsu fue a ver, era mi oportunidad para hacerlo volver a mí.

-Junsu, por favor, sé que no estás bien, pero no estás loco, es ella quien te está manejando, por favor, no hagas lo que ella espera que hagas, no te vuelvas un asesino, no lo eres.

-No, no sabes lo que dices, no me conoces

-     -Escúchame Junsu, si me sueltas podremos escapar, nos iremos lejos, solo tú y yo… por favor escapa conmigo.

Le estaba suplicando, no por mi vida, quería hacerle volver, quería de vuelta al Junsu que conocí, ese monstruo asesino era solo producto de la locura de su madre, de una venganza sin sentido que ella se había encargado de pasarle a su hijo, una guerra que no le correspondía ni a él ni a mí.

-Está bien Junsu, mátame si es lo que quieres, pero solo si es lo que realmente tú quieres, no porque ella te dice que lo hagas, te doy esas opciones, escapa conmigo si alguna vez sentiste algo por mí, o mátame si sentiste que en algún momento te mentí.

Cerré los ojos, algunas lágrimas estaban corriendo por mis mejillas, esperaba su decisión fuera cual fuera, si el decidía escapar conmigo significaba que aquello que había visto en sus ojos cuando estábamos juntos correspondía al sentimiento que crecía en mi por él, pero si él decía que todo había sido mentira, esperaba mi fin, realmente no había nada en este mundo que me detuviera y lo único que creí haber encontrado de bueno, era una mentira, como todo, entonces no tenía nada que perder y aposte mi vida.

Lo único que sentí fueron sus labios posándose sobre los míos, y luego escandalosos disparos se escucharon abajo, junto a voces de unos que decían ser “policías”, entonces Junsu se separó bruscamente de mí y fue corriendo a asomarse, algo estaba pasando.

-¡Ahí esta! ¡Hay otro! –gritaban los policías al tiempo que subían las escaleras, le estaban persiguiendo-

A como pude logre zafar una de mis manos de las ataduras, luego la otra y pronto me deshice de las cuerdas que me mantenían sujeto a la silla, corrí a toda prisa por donde había escuchado las voces, en el pasillo encontré a la madre de Junsu, le habían atravesado el cuerpo con balas, pero sus ojos aún se mantenían  abiertos y me miraba, quiso hablar pero solo escupía sangre.

-Si Junsu muere, ten por seguro que yo te he de alcanzar en el infierno zorra.

Y seguí corriendo por donde se habían ido los policías, mientras atravesaba una ventana pude ver que fuera había más elementos de policía, imposible que Junsu escapara, tenía que encontrarle antes que ellos, pero el lugar era enorme, tenía que encontrarle antes de que ellos me encontraran a mí también o todo estaría perdido.

Escuche disparos en el área del comedor y fui ahí tan rápido como pude, nada, no había nadie, ¿Dónde podía estar Junsu? No se me ocurría un sitio seguro para esconderse, Junsu debía estar escondido, tenía que encontrarle, pero no había lugar seguro para que Junsu pudiera estar, a menos que…

Evi Vine   Inside Her

FLASH BACK.
-Wow, esto es tan bonito… ¿Tú lo has hecho Changmin?-Junsu miraba con entretenimiento las pocas plantas que yo había logrado revivir con esfuerzo pero que finalmente llenaban el jardín con sus bellas y coloridas flores-

-Sí, ¿Te gusta?

-¿Que si me gusta? ¡Me encanta! -Corrió a colgarse de mi cuello y me beso en los labios-

-Pues que bueno… lo quiero compartir contigo, es mi lugar secreto, aquí estoy a salvo, es mi refugio cuando por las noches no puedo dormir, cuando quiero escapar del mundo, de la realidad, cuando estoy aquí se me olvida el sitio en el que estoy, cuando estoy aquí todo está bien… quiero compartirlo contigo –mis manos se amoldaban a su cintura y mi nariz olfateaba su finísimo cuello blanco, olía a duraznos frescos-

-¿Seguro? No quiero sentir que te estoy quitando tu espacio

-Al contrario Junsu, quiero que llenes mis espacios

-¿Por qué? –me miraba de esa forma tan curiosa, inocente y provocativa que me entraban auténticos deseos de tomarlo por la cintura pegarlo a mi cuerpo, desnudarlo y hacerlo mío como tantas veces-

-Porque tú eres todo lo que necesito, tú eres mi lugar favorito

-No, dime ¿porque yo? Dime lo que sientes

-Lo mismo que sientes tú, lo sabes.

-Lo sé, pero quiero que tú me lo digas, quiero escucharlo de tus labios

-¿Por qué quieres escucharlo de mis labios? Si lo sabes, eso basta ¿No?

-No, quiero que lo digas o es que ¿solo me quieres para follar? -puchereó-

-Sabes que no es eso, disfruto follara contigo pero no es por eso que estoy contigo.

-Entonces dilo.

-Es… -me costaba trabajo admitir mis sentimientos, más tratándose de algo como eso, lo cierto es que había un sentimiento muy fuerte que tenía con Junsu, pero no quería aceptar que era eso, pero él sabía lo que era, eso me bastaba- te quiero

-Hum… está bien, con eso basta, no quiero que te salga humo de la cabeza por tratar de buscar una forma para decir lo que sientes, pero eso no te salvará de decirlo algún día eh
Esa ocasión, lo habíamos hecho en el jardín incluso aún con la lluvia y truenos cayendo afuera, nada nos importaba más que el tenernos el uno al otro, piel con piel, sintiendo nuestros alientos chocar, las respiraciones agitadas y nuestros corazones bailar al mismo compas, esa noche hicimos el amor por primera vez, no sexo como antes, esa vez nos mostramos tal cual, mirándonos a los ojos en todo momento, y pude ver en esos ojos claros una parte de su alma, es como si  con la mirada nos hubiéramos dicho todo, porque las palabras habían sobrado, no hubo necesidad de decir nada, solo de sentir y yo lo sentí, yo le ame como él me amo a mi.

FIN FLASH BACK.


Sad piano

-Junsu…

Ahí estaba mi ángel caído, tenía las alas rotas pero seguía entero, no necesitaba alas para ser perfecto, mirarle sonreír era como mirar al sol y quemarse los ojos por la intensidad de la luz y me estaba sonriendo.

-No pude esquivarlo, me dio, me dieron Changmin –me miraba desde el suelo, estaba sentado frente a unos tulipanes naranjas-

-Junsu…me senté a su lado y cubrí con mi mano sus heridas, eran dos heridas de bala, una en la pierna y la otra en el estómago, estaba sangrando, seguro había perdido ya bastante sangre-

-Lo siento Changmin, creo que no podremos escapar esta vez, tendrás que irte sin mí –agachó la cabeza- ¿podrás perdonarme?

-No iré a ningún sitio si no es contigo, ven aquí –le rodee con mis brazos y su rostro se pegó a mi pecho-

-Tengo miedo, soy un monstruo… estuve a punto de… a punto de matarte Changmin, lo siento, si tu mueres yo muero igual, perdóname Changmin –mi camisa se estaba mojando por sus lágrimas-

-No es tu culpa, es solo que te inyectaron un veneno mortal, no estabas siendo tú, nunca fuiste lo que ellos pensaban… tú no eres ese del que todo mundo hablaba

-¡Pero pude haberte matado! No merezco tu piedad

-Y lo hubiera aceptado, morir por tus manos su eso era lo que deseabas, hubiera preferido morir que vivir sin ti, la muerte por tus manos hubiera sido lo mejor… -le levante el rostro para encontrar su mirada, la misma mirada que tantas veces se me había mostrado tan llena de alegría, de vida, hoy se estaba apagando frente a mí-… y no es piedad lo que te doy

-¿Entonces qué es? ¿De qué otro modo estarías aquí conmigo? Yo que hace unos momentos quise matarte ¿Porque?

-Por la misma razón que siempre he estado aquí contigo, por la misma razón que a pesar de que se también que eres mi hermano…

Sus ojos se nublaron llenándose de lágrimas, y su cuerpo se estaba haciendo pesado entre mis brazos.

-Perdóname por nunca decírtelo, siempre lo supe, si tan solo te lo hubiera dicho antes, nada de esto hubiera pasado, ni hubiéramos empezado a sentir cosas

-Y aunque lo hubieras hecho, eso no iba a impedir que sintiera lo que siento por ti.

-¿Qué cosa? –me sonreía aún cuando su alas rotas habían caído hace bastante rato, sonreía y seguía pareciendo un ángel-

-Amarte… como un loco, te amo Junsu, te amo.

Y entonces su sonrisa se posó sobre mis labios de nuevo, me estaba besando mientras se desvanecía entre mis brazos, ante mis ojos, es como si me estuviera dando su último beso de despedida, era el beso de la muerte.


-Siempre lo supe, pero no podré quedarme para vivir a tu lado, debo irme, el infierno es el lugar al que pertenezco, te amo Changmin… te encontraré en otra vida y te amaré de nuevo.




FIN



P.D. ¿Quieres saber mas? Viene el Epilogo ;)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario