Si
tan solo hubiera puesto más atención, si tan solo no hubiera sido tan estúpido
esto nunca habría pasado, ahora sabia cosas que hubiera preferido nunca saber y
haber muerto sin saber de su existencia, pero el destino se encargaba de
hacerme saber que a los miserables como yo, no se les concede el beneficio de
la duda.
Desde
siempre supe que mi padrastro no era mi verdadero padre, que mi madre era una
prostituta, viví con ese conocimiento desde siempre, lo que no supe es que mi
verdadero padre se había suicidado aparentemente por mi culpa, por haber
provocado su muerte, mas no suicidio, pero lo que mi padre no supo es que al acabar
con su vida su hijo, el hijo que había tenido dentro de su actual matrimonio,
había presenciado todo, el impacto del hecho dejo secuelas en su hijo, que
necesitaron años y años de terapia psicológica.
Lo
cierto es que yo no fui culpable de la muerte de mi padre, en alguien debía
recaer la culpa, el odio de esa mujer, la locura de su hijo y la muerte de su
marido… algún culpable debía haber y ella me eligió a mí.
Nada
fue casualidad, las notas que recibí desde aquel día en mi escondite secreto de
la infancia, el supuesto amigo anónimo que me regalaba tarta de manzana, el
escándalo que me colocó frente al mundo como “el adolecente psicópata que
descuartizó a su madre y padrastro vivos”, mi estancia en ese psiquiátrico por
tantos años, conocer a Junsu, hacer que me sintiera atraído por él, que me
tuviera en sus manos, bajo su poder, enamorarme de él, todo fue producto de su
elaborado plan, terminó conmigo, lo había hecho desde el momento en el que lo
vi a él.
Sus
fríos ojos se clavaron en mí, me miró como si mirara una cosa inservible, como
si en vez de verme a mí estuviera viendo algo grotesco, no me dolía el saber
que era el mismo Junsu quien terminaría con mi vida; atado en esa silla como
aquel día en el que debí morir, Junsu me observaba mientras su madre hablaba,
esa mujer estaba realmente loca y había arrastrado a Junsu a su locura.
Me
negaba a creer que la misma persona que días antes me había hecho creer que
podía curarme, la misma persona que me había devuelto a la luz en ese lugar tan
obscuro, que esa misma persona desde siempre había deseado mi muerte.
-Vaya
que resultaste un objetivo fácil Changmin, mira que permitirte caer en esta
situación, apuesto que nunca lo pensaste, pero ya que sabes toda la historia,
debo presentarme oficialmente-me tendió la mano- Hola Changmin, me llamo Junsu,
soy tu amigo el de las notas… soy tu hermano.
Puñaladas
de dolor se clavaban en mi pecho, el dolor físico que estaba sintiendo en ese
momento era lo de menos, ignoraba aquellas cortadas en mi espalda provocadas
por esa mujer, la madre de Junsu, ignoraba también los golpes en mi rostro, lo
que me mataba era saber que él lo había planeado todo, él siempre lo supo y aún
así me hizo enamorarme de él.
Quería
tomarlo por los hombros, que sus ojos me dijeran que realmente todo fue una
mentira, quería escucharle decir que me odiaba una y mil veces, que nada de lo
que me hizo sentir antes había sido real, porque a pesar del monstruo que era
yo le amaba, a pesar de que me había roto con sus manos, yo le quería.
-Junsu…
¿Porque? –le mire.
-Porque…
¿Porque? ¡Porque eres basura niño! –su madre respondió por el- por eso mereces
sufrir.
-¡Quiero
que él lo diga maldita sea! –un golpe sordo en mi rostro, la muy infeliz me
había atizado con un trozo de fierro.
-¿Para
qué preguntas lo que ya sabes Changmin?
-Esta
no es nuestra guerra Junsu, no dejes que el odio de tu madre te envenene el
alma… yo no te odio
-¡Cállate
mierda!
De
nuevo me había dado, y mi nariz comenzó a sangrar, pero no me iba a matar tan
fácil, de eso estaba seguro, lo iba a hacer lentamente.
-Sabes…
si tan solo hubieras puesto más atención, esto jamás hubiera pasado, lástima
que tu informante tuvo que morir.
-¿Oscar?
¡Tú lo mataste!
-Si,
así es, el muy entrometido se estaba dando cuenta de todo y lo encontré
husmeando en los expedientes, no iba a dejar que arruinara todo, no iba a dejar
que me descubriera y tuvo que morir luego de contarte sus últimas sospechas,
suerte que pude evitar que te dijera más.
-¿Pero…
y los disparos? Escuche disparos –si a él lo había matado la noche anterior, ¿Por
qué había disparado?-
-Fue
para que mi madre pudiera entrar, pero ya aclaradas tus dudas ¿Podemos seguir?
Era
tan monstruoso, sin duda alguna no se trataba del mismo Junsu que yo había
conocido, ahora entendía las palabras de Oscar
-Toma cuidados muchacho… no es lo
que parece, toma cuidados, o terminarás como quiere, en su poder… he visto cómo
te mira, lo he visto
Y
así había sucedido, él no era lo que parecía y termine en su poder, me
destruyo, me rompió, me había matado y ahora se iba a encargar de matar mi
cuerpo.
-No
lo hagas Junsu, tú no eres así
-¿Qué
sabes tú de mi manera de ser?
Se
escuchaban pasos abajo, alguien había entrado, se escuchaban voces también y la
madre de Junsu fue a ver, era mi oportunidad para hacerlo volver a mí.
-Junsu,
por favor, sé que no estás bien, pero no estás loco, es ella quien te está
manejando, por favor, no hagas lo que ella espera que hagas, no te vuelvas un
asesino, no lo eres.
-No,
no sabes lo que dices, no me conoces
- -Escúchame Junsu, si me sueltas
podremos escapar, nos iremos lejos, solo tú y yo… por favor escapa conmigo.
Le
estaba suplicando, no por mi vida, quería hacerle volver, quería de vuelta al
Junsu que conocí, ese monstruo asesino era solo producto de la locura de su
madre, de una venganza sin sentido que ella se había encargado de pasarle a su
hijo, una guerra que no le correspondía ni a él ni a mí.
-Está
bien Junsu, mátame si es lo que quieres, pero solo si es lo que realmente tú
quieres, no porque ella te dice que lo hagas, te doy esas opciones, escapa
conmigo si alguna vez sentiste algo por mí, o mátame si sentiste que en algún
momento te mentí.
Cerré
los ojos, algunas lágrimas estaban corriendo por mis mejillas, esperaba su
decisión fuera cual fuera, si el decidía escapar conmigo significaba que
aquello que había visto en sus ojos cuando estábamos juntos correspondía al
sentimiento que crecía en mi por él, pero si él decía que todo había sido
mentira, esperaba mi fin, realmente no había nada en este mundo que me
detuviera y lo único que creí haber encontrado de bueno, era una mentira, como
todo, entonces no tenía nada que perder y aposte mi vida.
Lo
único que sentí fueron sus labios posándose sobre los míos, y luego
escandalosos disparos se escucharon abajo, junto a voces de unos que decían ser
“policías”, entonces Junsu se separó bruscamente de mí y fue corriendo a
asomarse, algo estaba pasando.
-¡Ahí
esta! ¡Hay otro! –gritaban los policías al tiempo que subían las escaleras, le
estaban persiguiendo-
A
como pude logre zafar una de mis manos de las ataduras, luego la otra y pronto
me deshice de las cuerdas que me mantenían sujeto a la silla, corrí a toda
prisa por donde había escuchado las voces, en el pasillo encontré a la madre de
Junsu, le habían atravesado el cuerpo con balas, pero sus ojos aún se mantenían abiertos y me miraba, quiso hablar pero solo
escupía sangre.
-Si
Junsu muere, ten por seguro que yo te he de alcanzar en el infierno zorra.
Y
seguí corriendo por donde se habían ido los policías, mientras atravesaba una
ventana pude ver que fuera había más elementos de policía, imposible que Junsu
escapara, tenía que encontrarle antes que ellos, pero el lugar era enorme,
tenía que encontrarle antes de que ellos me encontraran a mí también o todo
estaría perdido.
Escuche
disparos en el área del comedor y fui ahí tan rápido como pude, nada, no había
nadie, ¿Dónde podía estar Junsu? No se me ocurría un sitio seguro para
esconderse, Junsu debía estar escondido, tenía que encontrarle, pero no había
lugar seguro para que Junsu pudiera estar, a menos que…
Evi Vine
Inside Her
FLASH BACK.
-Wow,
esto es tan bonito… ¿Tú lo has hecho Changmin?-Junsu miraba con entretenimiento
las pocas plantas que yo había logrado revivir con esfuerzo pero que finalmente
llenaban el jardín con sus bellas y coloridas flores-
-Sí,
¿Te gusta?
-¿Que
si me gusta? ¡Me encanta! -Corrió a colgarse de mi cuello y me beso en los
labios-
-Pues
que bueno… lo quiero compartir contigo, es mi lugar secreto, aquí estoy a
salvo, es mi refugio cuando por las noches no puedo dormir, cuando quiero
escapar del mundo, de la realidad, cuando estoy aquí se me olvida el sitio en
el que estoy, cuando estoy aquí todo está bien… quiero compartirlo contigo –mis
manos se amoldaban a su cintura y mi nariz olfateaba su finísimo cuello blanco,
olía a duraznos frescos-
-¿Seguro?
No quiero sentir que te estoy quitando tu espacio
-Al
contrario Junsu, quiero que llenes mis espacios
-¿Por
qué? –me miraba de esa forma tan curiosa, inocente y provocativa que me
entraban auténticos deseos de tomarlo por la cintura pegarlo a mi cuerpo,
desnudarlo y hacerlo mío como tantas veces-
-Porque
tú eres todo lo que necesito, tú eres mi lugar favorito
-No,
dime ¿porque yo? Dime lo que sientes
-Lo
mismo que sientes tú, lo sabes.
-Lo
sé, pero quiero que tú me lo digas, quiero escucharlo de tus labios
-¿Por
qué quieres escucharlo de mis labios? Si lo sabes, eso basta ¿No?
-No,
quiero que lo digas o es que ¿solo me quieres para follar? -puchereó-
-Sabes
que no es eso, disfruto follara contigo pero no es por eso que estoy contigo.
-Entonces
dilo.
-Es…
-me costaba trabajo admitir mis sentimientos, más tratándose de algo como eso,
lo cierto es que había un sentimiento muy fuerte que tenía con Junsu, pero no
quería aceptar que era eso, pero él sabía lo que era, eso me bastaba- te quiero
-Hum…
está bien, con eso basta, no quiero que te salga humo de la cabeza por tratar
de buscar una forma para decir lo que sientes, pero eso no te salvará de
decirlo algún día eh
Esa
ocasión, lo habíamos hecho en el jardín incluso aún con la lluvia y truenos
cayendo afuera, nada nos importaba más que el tenernos el uno al otro, piel con
piel, sintiendo nuestros alientos chocar, las respiraciones agitadas y nuestros
corazones bailar al mismo compas, esa noche hicimos el amor por primera vez, no
sexo como antes, esa vez nos mostramos tal cual, mirándonos a los ojos en todo
momento, y pude ver en esos ojos claros una parte de su alma, es como si con la mirada nos hubiéramos dicho todo,
porque las palabras habían sobrado, no hubo necesidad de decir nada, solo de
sentir y yo lo sentí, yo le ame como él me amo a mi.
FIN
FLASH BACK.
Sad piano
-Junsu…
Ahí
estaba mi ángel caído, tenía las alas rotas pero seguía entero, no necesitaba
alas para ser perfecto, mirarle sonreír era como mirar al sol y quemarse los
ojos por la intensidad de la luz y me estaba sonriendo.
-No
pude esquivarlo, me dio, me dieron Changmin –me miraba desde el suelo, estaba
sentado frente a unos tulipanes naranjas-
-Junsu…me
senté a su lado y cubrí con mi mano sus heridas, eran dos heridas de bala, una
en la pierna y la otra en el estómago, estaba sangrando, seguro había perdido
ya bastante sangre-
-Lo
siento Changmin, creo que no podremos escapar esta vez, tendrás que irte sin mí
–agachó la cabeza- ¿podrás perdonarme?
-No
iré a ningún sitio si no es contigo, ven aquí –le rodee con mis brazos y su
rostro se pegó a mi pecho-
-Tengo
miedo, soy un monstruo… estuve a punto de… a punto de matarte Changmin, lo
siento, si tu mueres yo muero igual, perdóname Changmin –mi camisa se estaba
mojando por sus lágrimas-
-No
es tu culpa, es solo que te inyectaron un veneno mortal, no estabas siendo tú,
nunca fuiste lo que ellos pensaban… tú no eres ese del que todo mundo hablaba
-¡Pero
pude haberte matado! No merezco tu piedad
-Y
lo hubiera aceptado, morir por tus manos su eso era lo que deseabas, hubiera
preferido morir que vivir sin ti, la muerte por tus manos hubiera sido lo
mejor… -le levante el rostro para encontrar su mirada, la misma mirada que
tantas veces se me había mostrado tan llena de alegría, de vida, hoy se estaba
apagando frente a mí-… y no es piedad lo que te doy
-¿Entonces
qué es? ¿De qué otro modo estarías aquí conmigo? Yo que hace unos momentos
quise matarte ¿Porque?
-Por
la misma razón que siempre he estado aquí contigo, por la misma razón que a
pesar de que se también que eres mi hermano…
Sus
ojos se nublaron llenándose de lágrimas, y su cuerpo se estaba haciendo pesado
entre mis brazos.
-Perdóname
por nunca decírtelo, siempre lo supe, si tan solo te lo hubiera dicho antes,
nada de esto hubiera pasado, ni hubiéramos empezado a sentir cosas
-Y
aunque lo hubieras hecho, eso no iba a impedir que sintiera lo que siento por
ti.
-¿Qué
cosa? –me sonreía aún cuando su alas rotas habían caído hace bastante rato,
sonreía y seguía pareciendo un ángel-
-Amarte…
como un loco, te amo Junsu, te amo.
Y
entonces su sonrisa se posó sobre mis labios de nuevo, me estaba besando
mientras se desvanecía entre mis brazos, ante mis ojos, es como si me estuviera
dando su último beso de despedida, era el beso de la muerte.
-Siempre
lo supe, pero no podré quedarme para vivir a tu lado, debo irme, el infierno es
el lugar al que pertenezco, te amo Changmin… te encontraré en otra vida y te
amaré de nuevo.
FIN
P.D. ¿Quieres saber mas? Viene el Epilogo ;)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario