jueves, mayo 01, 2014

DÍA 2°

Amanecí con un dolor de cuello horroroso. Tallé mis ojos y lo que había alrededor mío no se me hacía conocido. Medio somnoliento recordé que estaba en enfermería por él. Miré la cama pero tú no estabas. Revisé por todo el lugar pero simplemente habías desaparecido. Me asusté y salí en tu búsqueda. Estaba por salir y en la puerta me encontré con la enfermera que te atendió anoche, con quien por cierto me revolqué luego que hubo terminado de vendarte la cabeza, y una de las auxiliares. Me preguntaron mil cosas sobre lo que había pasado y claro está respondí todo a mi favor.

-Bien jovencito, eso es todo.

No solía hacer aquello de ser buenito con la gente. Ser coqueto es una cosa, ser 'buena gente' es otro asunto y eso no iba conmigo. Lo de galante sí, así que como buen caballero que soy decidí darle un beso en la mano a las dos dejándolas un poco más locas por mí. Y si lo hice fue porque la imbécil de la auxiliar dijo que de igual manera se lo haría saber a la directora que era una vieja sin nadie que le diera la atención debida sexualmente. Yo sabía que haciendo esto ellas cerrarían la boca. Me retiré guiñándoles el ojo.

La verdad es que no me preocupé porque la enfermera abriera la boca, ya me la he tirado tantas veces que ni recuerdo.

Fui directo a mi dormitorio donde pensaba encontrar a Junsu y preguntarle como estaba, jamás a pedirle disculpas ya que él había empezado. Busqué en todo el lugar y no estaba.
Suspiré hondo para relajarme, el día de ayer había sido de locos. Lo mejor sería darme un buen duchazo. Y en eso estaba hasta que sentí como una mano tocó mi miembro sin miramientos. Me asusté y enjuagué mi rostro para ver quién era.

-Pero tú... 

-¿Qué? ¿No te gusta?

-S...sí -articulé apenas aquella sílaba porque los jadeos querían salir de mi boca, dado que él había iniciado un masaje con su mano- tú no... ¿Por qué lo haces?

-Me gusta...y a ti también.

-Pero a... ayer tú...

-Ayer es pasado, hoy es presente.

-¿Q... qué pretendes?

-¿Pretender?

-....

-Que lo disfrutes. Si no quieres puedo dejar de hacerlo.

-No -respondí desesperado cuando tu mano parecía alejarse y continuaste masturbando mi miembro a tu antojo.

Definitivamente no eres ni el angelical, ni el tierno, ni mucho menos el inocente y puro Kim Junsu que todo el mundo conoce o cree conocer.

Terminé corriéndome en tu mano y lo único que hiciste fue mirarla y lavártela mientras yo recuperaba el aliento.

-Tengo clase en media hora. Adiós.

¿Qué mierda fue eso? ¿Me masturba y se larga?

-¿Sólo eso?

-¿Mmmm?

-¿Sólo vas a hacer eso?

-Claro, luego de eso tengo otra clase y luego...

-Sabes a lo que me refiero Junsu.

-No, no entiendo.

-No juegues conmigo.

-No lo hago.

-¿Sólo vas a masturbarme?

-Sí. Adiós Minnie.

-Espera, tú... -salí de la ducha sin percatarme que alguien más ha entrado y ese es su hermano- mierda!!!

-¿Es él? - como si no me conocieras Kim Jaejoong.

-Sí hyung. Él me rompió la cabeza -me metí lo más rápido que pude a la bañera pero el muy pendejo entró sin vergüenza. A él también le tenía unas ganas, y qué ganas.

-Aléjate de mi hermano. No querrás quedarte desfigurado Shim Changmin.

-¿Crees que le tengo temor a tu amado noviecito Jaejoong-ie?

-No lo digo por él sino por mí  -su golpe en mi estómago me dejó seco-  aléjate de él que no es como los tipos a los que estás acostumbrado  -y entre ellos se encontraba... más de la mitad de la escuela. Creo que con eso he dado a entender mucho.

Y sí claro, tenía razón. Junsu no era como los demás. Junsu era el peor hijo de puta que alguien conociera.

Sin escuchar más, noté la puerta cerrarse. Me retorcía de dolor pero ya me descobraría más adelante de ambos. Dentro de menos de un cuarto de hora tenía clase y ya me estaba haciendo tarde y la profesora me estaba esperando.

-Alumno Shim  -hice una venia y ella sonrió. Con todas era lo mismo, todas estaban locas por mí-  ¿Qué tal su noche?  -la miré y escudriñé.

-Bien, muchas gracias por preocuparse por mí.

Sonrió como idiota.

-Tome asiento, luego conversaremos.

-Por supuesto.

Tan temprano y ya quiere que me la tire.

Presté muy poca atención a la clase. En verdad no presté ninguna atención, mi mente divagaba en lo sucedido hace unos minutos en la habitación con Junsu. Miraba a Junsu de reojo y sentía como mi sangre se concentraba en mi parte sur. Enfocaba mis ojos en la pizarra pero mi mente era incapaz de procesar la información que estaban explicando. Y se supone, era el mejor alumno de clase.

-Joven Shim!

-¿Si profesora?  -me levanté de la silla como si nada hubiera sucedido.

-¿En qué tanto piensa que ni siquiera puede responder algo tan fácil?  -estaba quedando en vergüenza por culpa de ese idiota.

-L... lo siento  -noté como la profesora se ruborizó y algunas, ok no, muchas risas se dejaron oír. Miré a todos, un tanto confuso y entre ellos a  Junsu quien ahora se relamía los labios para luego mordérselos concentrando su mirada en mi miembro lo que me hizo estremecer. Lo hizo una y otra vez, lamía sus putos labios y fue así que me di cuenta que de tanto haber pensado en lo de la mañana me había puesto duro.

Su sonrisa ladina se hizo de nuevo presente y yo cerré mis ojos por lo vergonzoso  que ese momento estaba siendo. Cogí mis cosas y las metí como pude en mi bolsa para salir de aquel lugar. Eso había sido muy humillante.

Unos minutos más tarde el timbre anunciaba cambio de clase. Lo estaba esperando afuera y al verlo salir caminé rápidamente hacia donde él estaba tomándolo por el brazo.

-¿Pretendes jugar conmigo Junsito?

-Sólo aléjate de mí y todo terminará.

-Esto apenas empieza Su-ah. Apenas empieza  -no se inmutó, muy por el contrario pestañeó unas cuantas veces como si el perro le estuviera hablando. No se burlaría más de mí. Lo dejé y seguí caminando.

-Changmin hyung!!  -ahora me llamaba 'hyung'! Volteé y él sonreía tiernamente mientras se acercaba.

-¿Qué quieres?

Simplemente no podía dar crédito a lo que empezó a hacer. No era cierto, no lo era!!

-¿Te gusta?  -sus manos estaban encima de mi pantalón rozando y estimulando mi miembro en pleno intercambio de clase delante de todos. Atrevido!!-  pero si estás tan duro que parece que vas a explotar  -el muy desgraciado presionó con más fuerza dejándome erecto en extremo que hasta ya me dolían los boxers ¿Es que nadie se daba cuenta de lo que estaba haciendo? Estaba siendo violado en plena luz del día por quien menos se imaginaban!!!

-Changmin-ah!  -escuché la voz de Yoochun y rogué que no se acercara pero lo hizo. Junsu seguía con su rostro tierno como siempre. Los demás habrán imaginado que él estaba haciendo todo lo que yo le decía por sus gestos y los míos. Si supieran que mi mano estaba luchando con la suya tratando que parara puesto que su mano había bajado con destreza y rapidez la bragueta de mi pantalón introduciéndose dentro de mis bóxers y ahora masajeaba directamente mi miembro.

Yoochun llegó hasta donde estábamos y vio toda la escena. Quise decirle lo que realmente pasaba pero la estimulación sobre mi miembro era demasiado y si abría la boca tan solo unos milímetros era más que seguro que un jadeo saldría. Yoochun rió al ver la cara de perrito regañado que Junsu había puesto para la ocasión y la mía de placer que no podía des-ahogar.

-Bien hecho Changmin-ah. Eres el mejor  -yo seguía ahogando mis jadeos mientras Yoochun se retiraba. Miré como pude abajo y me di cuenta que el muy pendejo había puesto su folder tapando lo que estaba haciendo.

-Bas... basta... Juns....su  -ya no podía aguantarme más y si él seguía bombeando como lo estaba haciendo me vendría en muy poco tiempo delante de todos. Quería que esto terminara, quería venirme de una puta vez pero de seguro el muy pendejo era capaz de quitar su folder y largarse dejando mi miembro al aire y de paso dejándome ridiculizado. No sé en qué momento lo hizo, pero no sentí su mano masajeando nada aunque yo estaba tan duro como el acero. No sé en qué momento se separó de mí y yo me asusté. Creí que había hecho lo que más temía. Miré rápido hacia abajo pero mi pantalón estaba cerrado con mi miembro dentro, obvio.

-Ve al baño hyung. Yo te espero  -dijo en voz alta. Juro que lo mataría por haberme hecho esto en pleno pasillo de la escuela. Su cara tierna me provocaba escalofríos ¿Cómo podía mostrar esa careta de niñito inocente y ser tan o más perverso sexualmente que Yoochun y yo juntos con el más perverso de los perversos que exista? No entendía.

Casi corriendo me encerré en una de las letrinas y comencé a desfogar mi calentura hasta venirme, lo cual me tomó menos de un minuto puesto que Junsu había hecho la mayor parte del 'trabajo' segundos atrás. Estoy seguro que  todos escucharon mis jadeos.


Traté de calmarme y lo logré pero mi rostro aún estaba colorado así que me eché agua tantas veces como pude y fueran necesarias.

Ya habiendo tomado mi tono natural de piel salí del baño pero Junsu ya se había ido. Suspiré y vi mi agenda. Ahora tenía que ir a clases de matemática.

No me lo crucé en ninguna clase siguiente gracias al cielo. Ya era tiempo del lunch así que fui al pequeño restaurant que había allí cruzándome con Yoochun y otros amigos más.

-¿Es cierto que la apuesta consta en conquistar al angelical Junsu?  -preguntó mi amigo mientras Yoochun pide el lunch por todos. Y en mi mente solo se reproducía a un nada angelical Junsu, más bien era el diabólico Junsu sexual violándome a mitad del pasillo sin escrúpulos.

-Sí

- Y ¿cómo vas?

- Ya es el segundo día y hasta hace que lo masturbe en  plena mitad del pasillo  - Yoochun del demonio ¿tenías que abrir la boca?

-Wooo eres todo un experto domando a un Kim  -‘¿experto domando a un Kim?’ sí claro. Más parece que él me domina, aunque esto, claro está, no sea verdad. Porque no lo es. Reí con suficiencia para que no sospecharan nada. Tomé un poco de agua para refrescarme la garganta y otro lugarcito ya que nuevamente me estaba calentando al recordar lo que había pasado en la mañana.

-Supongo que compartirás los tips ¿no?  -Claro, solo esperen unos segundos en los que llamo a Junsu para que se los diga mientras ustedes toman apuntes.

Reí un poco más fuerte ¿tips? En mi lugar deberían llamar al angelical Junsu. ‘Junsu’ y al tan solo recordar su nombre mis hormonas empiezan a revolotear en todo mi cuerpo hasta endurecer mi miembro.

-Junsu!  -No, por favor, no. Todos voltean a ver quien había gritado, yo incluido. Era un chico un poco más alto que él. Ya ni siquiera en su nombre quiero pensar.

Miré un poco más y noté que era su cuñado: Yunho, quien estaba acompañado de Choi SiWon, primo del primero. Sabía que HeeChul, primo de Jaejoong y Junsu, estaba enamorado de él.

-Oppa!  -alguien tocó mi hombro y giré mi vista.

-Jessica ¿sucede algo?  -sin decir más se sentó en mi s piernas. Como siempre, las mujeres de este lugar, regaladas. Sobre todo esta. Le seguí el juego más que nada para alejar a Junsu de mis pensamientos. Conversamos un buen rato y luego de robarme un beso que profundicé, se fue contenta. Bueno ¿qué puedo decir? Así las dejo a todas: contentas y más que satisfechas.

Terminé mi almuerzo en compañía de mis amigos y el timbre de reanudación de clase sonó.

En la cuarta clase, que era Química, Junsu estaba allí.

“-¿Qué mierda hace aquí?”  -pensé mientras salía despacio del aula para largarme. Di unos pasos atrás pero cuando ya estaba a punto de lograr mi cometido choqué con un hombre.

-Alumno Shim, ha llegado usted temprano  -miré hacia donde Junsu estaba pero al parecer no se dio cuenta que yo estaba allí.

-Coincidencia

-Coincidencia o no, entre por favor. Ya sabe que es uno de nuestros mejores alumnos y quien más que usted para que me ayude a explicar la clase.

“-Viejo de mierda, justo ahora se te ocurre pedirme algo tan simple.”

-Claro profesor, lo haré con gusto.

No quería que por nada del mundo se diera cuenta que compartiríamos clase, así que me puse la gorra antes de ingresar.

Ahhhggg se supone que el que tendría que tener escondiéndose es él no yo! Mierda!

Ya estaba a la mitad del lugar donde estaba mi pupitre… pronto llegaría y todo acabaría en un par de…

-Hyung! ¿También tomarás este curso conmigo?  - y ahí estaba él frente a mí con su mirada de inocencia ininterrumpida. Hice como si no lo hubiera oído y seguí mi camino.

-Alumno Shim  -el profesor me dio unas hojas-  hoy trabajará con su compañero de cuarto. Es nuevo en esta clase  -No, no y mil veces NO! Estoy 99.9%que Junsu se lo pidió.

-Pero yo ya tengo un compañero de clase.

-Lo sé pero hoy  no ha venido. Creo que lo golpearon el día de ayer y hoy no vino.

Definitivamente, y  no me quedaba duda alguna, eso había sido obra de Yunho a pedido de Jae. Según se sabía, Tomoshita Yamashita pretendía a Jae como perro en celo y por lo visto no le había ido nada  bien.

Desgraciadamente y sin lugar a dudar también, Junsu usaría ese tiempo para torturarme pero no lo hizo un buen tiempo y simplemente dejé de prestarle mucha atención para brindársela al profesor. Durante casi todo el curso estuvo quieto o al menos sus manos estaban quietas ya que sus gestos eran demasiado sugestivos. Su cuerpo estaba relajado pero su  lengua comenzó a juguetear en el preciso momento que el profesor me había pedido explicar un tema para que los demás pudieran comprender. Me ponía duro cuando relamía sus labios de manera lascivamente escandalosa sin que nadie lo notara solo yo. Lo único que quería era  terminar de explicar el puto tema de una vez por todas.

Regresé a mi lugar cuando el profesor me dijo que lo había hecho perfectamente bien.

-Deja de hacer eso ¿quieres?

-¿Te rindes?

-Pero si aún nada te he hecho.

-Pues pongámosle punto final desde el inicio ¿no? Es lo mejor…  al menos para ti  -sonrió burlón.

-No seas imbécil. Yo nunca me he rendido ante nadie mucho menos lo haré contigo.

-¿Qué quieres Shim? ¿Cogerme como una puta?  -me miró como un cachorrito, con ternura maliciosa mientras manteníamos esa conversación, que al ojo de todos sería una explicación de la unión de los iones, en susurros-  Habla.

-No

-Entonces no te entiendo ¿Qué quieres de mí? Y  no me vengas con esa gran cagada de mentira de que te enamoraste de mí a primera vista.

-Como tú lo has dicho, eso sería una gran cagada de mentira.

-¿Dime por qué estás detrás de mí?

-Quiero mi orgullo Casanova de regreso, mucho más ahora. Orgullo que estás pisoteando en tan solo dos días.

-Pues es muy fácil: déjame tranquilo. Te advertí al llegar, que si no te alejabas de mí no te iba a ir nada bien.

- Y  tú crees que eso debe importarme ¿cierto?  -Junsu meneó la cabeza en ademán afirmativo como niño bueno-  no me pongas a prueba Su-ah.

-¿Qué opina alumno Kim?

-Que la solución A con la solución D dan como resultado la solución C.

-Correcto  -¿cómo mierda pudo concentrarse mientras me hablaba?-  alumno Shim, usted será un gran maestro  -dijo orgulloso el viejo ese mientras yo solo atiné a sonreírle ‘agradeciéndole’.

El muy pendejo de Junsu no necesitaba ningún tipo de ayuda para esta clase ni para ninguna otra. Según se sabía Junsu no era un alumno que resaltara en los cursos. No lo entendía en absoluto. Bien podría ser uno de los mejores, pero siempre se le veía con alguien que le enseñaba. Es más, se le conocía por ser un poco torpe en los estudios. Agghhh lo único que quería era seguir torturándome y con un demonio que lo estaba consiguiendo sin tanto esfuerzo! Sabía perfectamente la conjugación de soluciones químicas.

Otra clase estaba por empezar y gracias al cielo no lo llevé con él. Esa noche la pasé en la habitación de Yoochun, mi mejor amigo.

Al día siguiente tendría examen oral y necesitaba concentrarme al 100% ya que en mi mente solo rondaba cierto personaje. Así que si iba al dormitorio… no era buena idea y con Junsu allí, eso sería misión imposible. Lo mejor sería descansar unas cuantas horas y estudiar luego, claro que antes comería lo que Yoochun tuviera en el refrigerador.





Continuara...

1 comentario:

  1. jajaja pobre Min le va a ir bastante mal ya sabiendo que no puede con Junsu no se rinde bueno como se dice mi sentido pesame x ti Minni jajaja gracias x compartir

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