Amanecí con un dolor de cuello
horroroso. Tallé mis ojos y lo que había alrededor mío no se me hacía conocido.
Medio somnoliento recordé que estaba en enfermería por él. Miré la cama pero tú
no estabas. Revisé por todo el lugar pero simplemente habías desaparecido. Me
asusté y salí en tu búsqueda. Estaba por salir y en la puerta me encontré con
la enfermera que te atendió anoche, con quien por cierto me revolqué luego que
hubo terminado de vendarte la cabeza, y una de las auxiliares. Me preguntaron
mil cosas sobre lo que había pasado y claro está respondí todo a mi favor.
-Bien jovencito, eso es todo.
No solía hacer aquello de ser
buenito con la gente. Ser coqueto es una cosa, ser 'buena gente' es otro asunto
y eso no iba conmigo. Lo de galante sí, así que como buen caballero que soy
decidí darle un beso en la mano a las dos dejándolas un poco más locas por mí.
Y si lo hice fue porque la imbécil de la auxiliar dijo que de igual manera se
lo haría saber a la directora que era una vieja sin nadie que le diera la
atención debida sexualmente. Yo sabía que haciendo esto ellas cerrarían la
boca. Me retiré guiñándoles el ojo.
La verdad es que no me preocupé
porque la enfermera abriera la boca, ya me la he tirado tantas veces que ni
recuerdo.
Fui directo a mi dormitorio donde
pensaba encontrar a Junsu y preguntarle como estaba, jamás a pedirle disculpas
ya que él había empezado. Busqué en todo el lugar y no estaba.
Suspiré hondo para relajarme, el
día de ayer había sido de locos. Lo mejor sería darme un buen duchazo. Y en eso
estaba hasta que sentí como una mano tocó mi miembro sin miramientos. Me asusté
y enjuagué mi rostro para ver quién era.
-Pero tú...
-¿Qué? ¿No te gusta?
-S...sí -articulé apenas aquella
sílaba porque los jadeos querían salir de mi boca, dado que él había iniciado
un masaje con su mano- tú no... ¿Por qué lo haces?
-Me gusta...y a ti también.
-Pero a... ayer tú...
-Ayer es pasado, hoy es presente.
-¿Q... qué pretendes?
-¿Pretender?
-....
-Que lo disfrutes. Si no quieres
puedo dejar de hacerlo.
-No -respondí desesperado cuando
tu mano parecía alejarse y continuaste masturbando mi miembro a tu antojo.
Definitivamente no eres ni el
angelical, ni el tierno, ni mucho menos el inocente y puro Kim Junsu que todo
el mundo conoce o cree conocer.
Terminé corriéndome en tu mano y
lo único que hiciste fue mirarla y lavártela mientras yo recuperaba el aliento.
-Tengo clase en media hora.
Adiós.
¿Qué mierda fue eso? ¿Me masturba
y se larga?
-¿Sólo eso?
-¿Mmmm?
-¿Sólo vas a hacer eso?
-Claro, luego de eso tengo otra
clase y luego...
-Sabes a lo que me refiero Junsu.
-No, no entiendo.
-No juegues conmigo.
-No lo hago.
-¿Sólo vas a masturbarme?
-Sí. Adiós Minnie.
-Espera, tú... -salí de la ducha
sin percatarme que alguien más ha entrado y ese es su hermano- mierda!!!
-¿Es él? - como si no me
conocieras Kim Jaejoong.
-Sí hyung. Él me rompió la cabeza
-me metí lo más rápido que pude a la bañera pero el muy pendejo entró sin
vergüenza. A él también le tenía unas ganas, y qué ganas.
-Aléjate de mi hermano. No
querrás quedarte desfigurado Shim Changmin.
-¿Crees que le tengo temor a tu
amado noviecito Jaejoong-ie?
-No lo digo por él sino por
mí -su golpe en mi estómago me dejó
seco- aléjate de él que no es como los
tipos a los que estás acostumbrado -y
entre ellos se encontraba... más de la mitad de la escuela. Creo que con eso he
dado a entender mucho.
Y sí claro, tenía razón. Junsu no
era como los demás. Junsu era el peor hijo de puta que alguien conociera.
Sin escuchar más, noté la puerta
cerrarse. Me retorcía de dolor pero ya me descobraría más adelante de ambos.
Dentro de menos de un cuarto de hora tenía clase y ya me estaba haciendo tarde
y la profesora me estaba esperando.
-Alumno Shim -hice una venia y ella sonrió. Con todas era
lo mismo, todas estaban locas por mí-
¿Qué tal su noche? -la miré y
escudriñé.
-Bien, muchas gracias por
preocuparse por mí.
Sonrió como idiota.
-Tome asiento, luego
conversaremos.
-Por supuesto.
Tan temprano y ya quiere que me
la tire.
Presté muy poca atención a la
clase. En verdad no presté ninguna atención, mi mente divagaba en lo sucedido
hace unos minutos en la habitación con Junsu. Miraba a Junsu de reojo y sentía
como mi sangre se concentraba en mi parte sur. Enfocaba mis ojos en la pizarra
pero mi mente era incapaz de procesar la información que estaban explicando. Y
se supone, era el mejor alumno de clase.
-Joven Shim!
-¿Si profesora? -me levanté de la silla como si nada hubiera
sucedido.
-¿En qué tanto piensa que ni
siquiera puede responder algo tan fácil?
-estaba quedando en vergüenza por culpa de ese idiota.
-L... lo siento -noté como la profesora se ruborizó y
algunas, ok no, muchas risas se dejaron oír. Miré a todos, un tanto confuso y
entre ellos a Junsu quien ahora se relamía
los labios para luego mordérselos concentrando su mirada en mi miembro lo que
me hizo estremecer. Lo hizo una y otra vez, lamía sus putos labios y fue así
que me di cuenta que de tanto haber pensado en lo de la mañana me había puesto
duro.
Su sonrisa ladina se hizo de
nuevo presente y yo cerré mis ojos por lo vergonzoso que ese momento estaba siendo. Cogí mis cosas
y las metí como pude en mi bolsa para salir de aquel lugar. Eso había sido muy
humillante.
Unos minutos más tarde el timbre
anunciaba cambio de clase. Lo estaba esperando afuera y al verlo salir caminé
rápidamente hacia donde él estaba tomándolo por el brazo.
-¿Pretendes jugar conmigo
Junsito?
-Sólo aléjate de mí y todo
terminará.
-Esto apenas empieza Su-ah.
Apenas empieza -no se inmutó, muy por el
contrario pestañeó unas cuantas veces como si el perro le estuviera hablando.
No se burlaría más de mí. Lo dejé y seguí caminando.
-Changmin hyung!! -ahora me llamaba 'hyung'! Volteé y él
sonreía tiernamente mientras se acercaba.
-¿Qué quieres?
Simplemente no podía dar crédito
a lo que empezó a hacer. No era cierto, no lo era!!
-¿Te gusta? -sus manos estaban encima de mi pantalón
rozando y estimulando mi miembro en pleno intercambio de clase delante de
todos. Atrevido!!- pero si estás tan
duro que parece que vas a explotar -el
muy desgraciado presionó con más fuerza dejándome erecto en extremo que hasta
ya me dolían los boxers ¿Es que nadie se daba cuenta de lo que estaba haciendo?
Estaba siendo violado en plena luz del día por quien menos se imaginaban!!!
-Changmin-ah! -escuché la voz de Yoochun y rogué que no se
acercara pero lo hizo. Junsu seguía con su rostro tierno como siempre. Los
demás habrán imaginado que él estaba haciendo todo lo que yo le decía por sus
gestos y los míos. Si supieran que mi mano estaba luchando con la suya tratando
que parara puesto que su mano había bajado con destreza y rapidez la bragueta
de mi pantalón introduciéndose dentro de mis bóxers y ahora masajeaba
directamente mi miembro.
Yoochun llegó hasta donde estábamos
y vio toda la escena. Quise decirle lo que realmente pasaba pero la
estimulación sobre mi miembro era demasiado y si abría la boca tan solo unos
milímetros era más que seguro que un jadeo saldría. Yoochun rió al ver la cara
de perrito regañado que Junsu había puesto para la ocasión y la mía de placer
que no podía des-ahogar.
-Bien hecho Changmin-ah. Eres el
mejor -yo seguía ahogando mis jadeos
mientras Yoochun se retiraba. Miré como pude abajo y me di cuenta que el muy
pendejo había puesto su folder tapando lo que estaba haciendo.
-Bas... basta... Juns....su -ya no podía aguantarme más y si él seguía
bombeando como lo estaba haciendo me vendría en muy poco tiempo delante de
todos. Quería que esto terminara, quería venirme de una puta vez pero de seguro
el muy pendejo era capaz de quitar su folder y largarse dejando mi miembro al
aire y de paso dejándome ridiculizado. No sé en qué momento lo hizo, pero no
sentí su mano masajeando nada aunque yo estaba tan duro como el acero. No sé en
qué momento se separó de mí y yo me asusté. Creí que había hecho lo que más
temía. Miré rápido hacia abajo pero mi pantalón estaba cerrado con mi miembro
dentro, obvio.
-Ve al baño hyung. Yo te
espero -dijo en voz alta. Juro que lo
mataría por haberme hecho esto en pleno pasillo de la escuela. Su cara tierna
me provocaba escalofríos ¿Cómo podía mostrar esa careta de niñito inocente y
ser tan o más perverso sexualmente que Yoochun y yo juntos con el más perverso
de los perversos que exista? No entendía.
Casi corriendo me encerré en una
de las letrinas y comencé a desfogar mi calentura hasta venirme, lo cual me
tomó menos de un minuto puesto que Junsu había hecho la mayor parte del
'trabajo' segundos atrás. Estoy seguro que
todos escucharon mis jadeos.
Traté de calmarme y lo logré pero
mi rostro aún estaba colorado así que me eché agua tantas veces como pude y
fueran necesarias.
Ya habiendo tomado mi tono
natural de piel salí del baño pero Junsu ya se había ido. Suspiré y vi mi
agenda. Ahora tenía que ir a clases de matemática.
No me lo crucé en ninguna clase
siguiente gracias al cielo. Ya era tiempo del lunch así que fui al pequeño
restaurant que había allí cruzándome con Yoochun y otros amigos más.
-¿Es cierto que la apuesta consta
en conquistar al angelical Junsu?
-preguntó mi amigo mientras Yoochun pide el lunch por todos. Y en mi
mente solo se reproducía a un nada angelical Junsu, más bien era el diabólico
Junsu sexual violándome a mitad del pasillo sin escrúpulos.
-Sí
- Y ¿cómo vas?
- Ya es el segundo día y hasta
hace que lo masturbe en plena mitad del
pasillo - Yoochun del demonio ¿tenías
que abrir la boca?
-Wooo eres todo un experto
domando a un Kim -‘¿experto domando a un
Kim?’ sí claro. Más parece que él me domina, aunque esto, claro está, no sea
verdad. Porque no lo es. Reí con suficiencia para que no sospecharan nada. Tomé
un poco de agua para refrescarme la garganta y otro lugarcito ya que nuevamente
me estaba calentando al recordar lo que había pasado en la mañana.
-Supongo que compartirás los tips
¿no? -Claro, solo esperen unos segundos
en los que llamo a Junsu para que se los diga mientras ustedes toman apuntes.
Reí un poco más fuerte ¿tips? En
mi lugar deberían llamar al angelical Junsu. ‘Junsu’ y al tan solo recordar su
nombre mis hormonas empiezan a revolotear en todo mi cuerpo hasta endurecer mi
miembro.
-Junsu! -No, por favor, no. Todos voltean a ver quien
había gritado, yo incluido. Era un chico un poco más alto que él. Ya ni
siquiera en su nombre quiero pensar.
Miré un poco más y noté que era
su cuñado: Yunho, quien estaba acompañado de Choi SiWon, primo del primero.
Sabía que HeeChul, primo de Jaejoong y Junsu, estaba enamorado de él.
-Oppa! -alguien tocó mi hombro y giré mi vista.
-Jessica ¿sucede algo? -sin decir más se sentó en mi s piernas. Como
siempre, las mujeres de este lugar, regaladas. Sobre todo esta. Le seguí el
juego más que nada para alejar a Junsu de mis pensamientos. Conversamos un buen
rato y luego de robarme un beso que profundicé, se fue contenta. Bueno ¿qué
puedo decir? Así las dejo a todas: contentas y más que satisfechas.
Terminé mi almuerzo en compañía
de mis amigos y el timbre de reanudación de clase sonó.
En la cuarta clase, que era
Química, Junsu estaba allí.
“-¿Qué mierda hace aquí?” -pensé mientras salía despacio del aula para
largarme. Di unos pasos atrás pero cuando ya estaba a punto de lograr mi
cometido choqué con un hombre.
-Alumno Shim, ha llegado usted
temprano -miré hacia donde Junsu estaba
pero al parecer no se dio cuenta que yo estaba allí.
-Coincidencia
-Coincidencia o no, entre por
favor. Ya sabe que es uno de nuestros mejores alumnos y quien más que usted para
que me ayude a explicar la clase.
“-Viejo de mierda, justo ahora se
te ocurre pedirme algo tan simple.”
-Claro profesor, lo haré con
gusto.
No quería que por nada del mundo
se diera cuenta que compartiríamos clase, así que me puse la gorra antes de ingresar.
Ahhhggg se supone que el que
tendría que tener escondiéndose es él no yo! Mierda!
Ya estaba a la mitad del lugar
donde estaba mi pupitre… pronto llegaría y todo acabaría en un par de…
-Hyung! ¿También tomarás este
curso conmigo? - y ahí estaba él frente
a mí con su mirada de inocencia ininterrumpida. Hice como si no lo hubiera oído
y seguí mi camino.
-Alumno Shim -el profesor me dio unas hojas- hoy trabajará con su compañero de cuarto. Es
nuevo en esta clase -No, no y mil veces
NO! Estoy 99.9%que Junsu se lo pidió.
-Pero yo ya tengo un compañero de
clase.
-Lo sé pero hoy no ha venido. Creo que lo golpearon el día de
ayer y hoy no vino.
Definitivamente, y no me quedaba duda alguna, eso había sido
obra de Yunho a pedido de Jae. Según se sabía, Tomoshita Yamashita pretendía a
Jae como perro en celo y por lo visto no le había ido nada bien.
Desgraciadamente y sin lugar a
dudar también, Junsu usaría ese tiempo para torturarme pero no lo hizo un buen
tiempo y simplemente dejé de prestarle mucha atención para brindársela al
profesor. Durante casi todo el curso estuvo quieto o al menos sus manos estaban
quietas ya que sus gestos eran demasiado sugestivos. Su cuerpo estaba relajado
pero su lengua comenzó a juguetear en el
preciso momento que el profesor me había pedido explicar un tema para que los
demás pudieran comprender. Me ponía duro cuando relamía sus labios de manera
lascivamente escandalosa sin que nadie lo notara solo yo. Lo único que quería
era terminar de explicar el puto tema de
una vez por todas.
Regresé a mi lugar cuando el
profesor me dijo que lo había hecho perfectamente bien.
-Deja de hacer eso ¿quieres?
-¿Te rindes?
-Pero si aún nada te he hecho.
-Pues pongámosle punto final
desde el inicio ¿no? Es lo mejor… al
menos para ti -sonrió burlón.
-No seas imbécil. Yo nunca me he
rendido ante nadie mucho menos lo haré contigo.
-¿Qué quieres Shim? ¿Cogerme como
una puta? -me miró como un cachorrito,
con ternura maliciosa mientras manteníamos esa conversación, que al ojo de
todos sería una explicación de la unión de los iones, en susurros- Habla.
-No
-Entonces no te entiendo ¿Qué
quieres de mí? Y no me vengas con esa
gran cagada de mentira de que te enamoraste de mí a primera vista.
-Como tú lo has dicho, eso sería
una gran cagada de mentira.
-¿Dime por qué estás detrás de
mí?
-Quiero mi orgullo Casanova de
regreso, mucho más ahora. Orgullo que estás pisoteando en tan solo dos días.
-Pues es muy fácil: déjame
tranquilo. Te advertí al llegar, que si no te alejabas de mí no te iba a ir
nada bien.
- Y tú crees que eso debe importarme
¿cierto? -Junsu meneó la cabeza en
ademán afirmativo como niño bueno- no me
pongas a prueba Su-ah.
-¿Qué opina alumno Kim?
-Que la solución A con la
solución D dan como resultado la solución C.
-Correcto -¿cómo mierda pudo concentrarse mientras me
hablaba?- alumno Shim, usted será un
gran maestro -dijo orgulloso el viejo
ese mientras yo solo atiné a sonreírle ‘agradeciéndole’.
El muy pendejo de Junsu no
necesitaba ningún tipo de ayuda para esta clase ni para ninguna otra. Según se
sabía Junsu no era un alumno que resaltara en los cursos. No lo entendía en
absoluto. Bien podría ser uno de los mejores, pero siempre se le veía con
alguien que le enseñaba. Es más, se le conocía por ser un poco torpe en los
estudios. Agghhh lo único que quería era seguir torturándome y con un demonio
que lo estaba consiguiendo sin tanto esfuerzo! Sabía perfectamente la
conjugación de soluciones químicas.
Otra clase estaba por empezar y
gracias al cielo no lo llevé con él. Esa noche la pasé en la habitación de
Yoochun, mi mejor amigo.
Al día siguiente tendría examen
oral y necesitaba concentrarme al 100% ya que en mi mente solo rondaba cierto
personaje. Así que si iba al dormitorio… no era buena idea y con Junsu allí,
eso sería misión imposible. Lo mejor sería descansar unas cuantas horas y
estudiar luego, claro que antes comería lo que Yoochun tuviera en el
refrigerador.
Continuara...
Continuara...
jajaja pobre Min le va a ir bastante mal ya sabiendo que no puede con Junsu no se rinde bueno como se dice mi sentido pesame x ti Minni jajaja gracias x compartir
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