Hoy ha sido el primer día de
conocernos y realmente no ha sido como lo esperaba. Junsu no es para nada el
obediente corderito que parece ser y del que todos dicen querer ser novio.
Yoochun me llamó cuando estaba dejándole en claro algunas cositas a Junsu y
tuve que dejarlo tranquilo solo por esos momentos.
Aumentamos la apuesta y esa fue
la mejor parte.
A la hora y media de haber
hablado con mis amigos regresé a mi habitación donde él aún seguía ordenando
sus cosas y libros.
-¿Te ayudo?
-No soy manco.
-Eso veo. Aún así permíteme ser
amable y ayudarte.
Bufaste y sonreíste de lado,
gesto que se me hace muy conocido puesto que yo suelo hacerlo cuando quiero ser
irónico, además de que es mi sello personal.
-Shim Changmin
-Ah, ese soy yo -vuelves a sonreír de lado.
-Todo el colegio te conoce como
el Casanova más grande al igual que a ese tal Park.
-No, no, no Park es el mañoso. Yo
solo soy coqueto.
-Aléjate de mí -seguiste arreglando todos esos malditos
libros.
-¿Sueles ser déspota con todos?
-Solo con los más idiotas
-giraste y me repasaste de pies a cabeza- como tú... -para luego posarte en mis
ojos- ...comprenderás -culminó mientras sonreía de nuevo.
Esto se pondría interesante. Kim
Junsu jugando al chico rudo conmigo. Junsu, Junsu, Junsu... ni siquiera sabes a
lo que te metes ¿no?
-Woo el tierno Junsu es socarrón.
Que sorpresa más agradable!
-Solo aléjate de mí y te aseguro
que llevaremos la fiesta en paz este último año.
-¿Y si no?
- No te recomiendo que lo
averigües porque, te aseguro Shim, que no te gustará el haberme conocido.
-¿Es de temer nuestro angelical
Kim Junsu? -me crucé de brazos mientras
continuaba mirándolo de pies a cabeza, comiéndomelo sin tocar su piel.
No respondiste, solo continuabas
en lo que hacías ¿Cuánto más demorarás? Veo que quieres colocar aquella caja en
la parte superior del armario pero eres realmente pequeño y ni porque te
empinas logras alcanzar ya que el armario es lo bastante grande, al menos para
ti. Me río quedito mientras 'repaso' cuidadosamente mi libro de Psicología.
Siento tu mirada sobre mí pero he
decidido seguir 'instruyéndome'. Miras hacia todos lados y noto que has
caminado hacia mí. ¿Ahora si quieres mi ayuda?
Hago un ademán con mi mano para
que te retires.
-¿Deseas algo? -le pregunto sin
mirarlo aún- Estás interrumpiendo mi lectura.
-Necesito la silla -juraba que
pedirías mi ayuda pero tuve que patearme mentalmente al escucharte pedir la
silla.
-La tengo ocupada.
-Préstamela por favor.
-Ya te dije que la tengo ocupada.
Suspiró fuerte y se dio media
vuelta ¿Qué significó eso?
-Cuando la desocupes me
avisas -menos mal que no volteó, sino hubiera visto mi cara mundial
de shock.
-Bueno, si así lo quieres -saqué
todos mis libros para que los vea. Quería en realidad molestarlo- me quedaré
hasta la madrugada.
-Da igual
Definitivamente Junsu no era para
nada tonto. Ya era de noche y él se dispuso a dormir. Se había acostado en la
parte baja, lugar que yo siempre ocupaba y a decir verdad no había problema con
que durmiera arriba pero no se me daba la gana de hacerlo. No si el que la
estaba ocupando era justamente él.
Además ya estaba más que acostumbrado a dormir en ese preciso lugar. No
me gustaba que alguien cogiera mis cosas y él no sería la excepción por más
apuesta que hubiera de por medio. Ya estaba metido bajo su edredón cuando
empecé a patear la cama.
-¿Qué quieres?
-Yo duermo abajo.
-A mí me dieron la parte baja así
que no me molestes.
-Yo siempre duermo en la parte
baja -mantuve la calma.
-No me interesa, ahora déjame
dormir -se arropó un poco más con su edredón. Si algo que me molesta es que ni
siquiera me miren al hablar.
-Contaré hasta 1 y si para ese
momento no has subido... -te destapaste y me miraste a los ojos con
suficiencia.
-¿Qué? ¿Me golpearás?
Te miré y sin previo aviso te
levanté en brazos tirándote suelo.
-Te dije que duermo aquí.
-Eres un...
Y… ¿me golpeaste?
Me golpeaste el rostro. Te
atreviste a golpearme. Nadie, en todos estos años se ha atrevido a tan solo
responderme de mala manera y tú no solo me has respondido mal sino que me has
golpeado. Te he soportado hasta ahora. He mantenido mi reputación limpia hasta
ahora y tú no serás el primero en mancharla mucho menos levantarme la mano. Ni
siquiera mi madre lo ha hecho.
Volteé furioso cogiéndote de los
hombros tirándote con fuerza sobre la cama que estabas ocupando sin percatarme
que te golpeaste con la pared.
-¿Ahora si te quedas callado
idiota? -esperaba que te levantarás para responderme con otro golpe y así poder
pelear o al menos te defendieras aunque lo más seguro era que yo te ganara pero
nada de eso pasó- Oye!!... Junsu!! -te
removí un par de veces y cuando lo hice una vez más, sentí un líquido recorrer
mis manos. Temeroso te levanté dándome cuenta que te había roto la cabeza. Sin
más te llevé como pude a enfermería para que te atendieran.
Este es el recuerdo de nuestro
primer día.
Este día ha sido fatal,
interesante, estúpido pero sobre todo sangriento.
Continuara...
muy bueno e interesanta siempre mi angel esconde esa agresiviad y cuando sale a flote no escatima en hechar palante asi pierda hay Changmin en lo que te haz metido x creido gracias x compartir
ResponderBorrar