Me levanté muy temprano dándome
un baño. Arreglé mis hojas, cuadernos, en fin todo lo que necesitaba para el
examen.
-¿Listo Changmin? ¿Cuánto te
falta para terminar? Nos hacemos tarde y realmente quiero desayunar.
- Almost done hyung! -era relajante hablar en inglés y Yoochun era
el amigo perfecto para ello- ¿Qué hay de
breakfast? -ya estaba saliendo de la
habitación cuando grité aquello.
-Jugo en caja y… -tocaron el timbre.
-¿Esperas a alguien? -pregunté al mismo tiempo que Yoochun miraba
aquella pantallita LCD, reconocedor de voz y rostro- Chun!?
-lo llamé dejando entrever un dejo de pregunta al ver su sonrisa
coqueta- por Dios Yoochun ¿a qué nena
trajiste hoy para desayunar?
- Yo a nadie pero creo que tú sí,
y no explícitamente una nena -me acerqué
curioso a aquella pantallita y… aquello no era cierto. Juro que lo mato- sí que lo tienes domado Mincito - Yoochun sonreía de lado- hasta te trajo el desayuno.
-No le abras.
-¿Cómo que no? Tengo hambre.
-No le… - y en segundos Junsu estaba parado frente a
mí, mirándome de manera angelical-
…abras -miré a Junsu unos
segundos- ¿Qué haces aquí? -traté de parecer que controlaba la situación
frente a mi hyung quien miraba gracioso la escena.
-Te traje el desayuno hyung -agachó la cabeza como si estuviera
avergonzado pero pude ver claramente como aquella sonrisa ladina, que creí era
solo mía- huevos -ahora estaba en su rostro mientras me miraba
la entrepierna desvergonzadamente sin que Chun, que estaba a sus espaldas, se
diera cuenta de lo lascivo que estaba siendo-
con hot-dog - y se relamió los
labios apretándolos para volver a sonreír. Mi cuerpo de nueva cuenta volvió a
estremecerse.
Yoochun se dedicó a quitarle la
bandeja de las manos y a comer unos cuantos pedazos de lo que allí había.
Junsu por su parte me guiñó el
ojo mientras se acercaba. Yo me alejé lo más rápido que pude hasta casi llegar
a la mesa donde Yoochun había ido, pero varios pasos antes de llegar retrocedí
para enfrentarlo. Mucha cojudez esa de estar evitándolo cuando tendría que ser
al revés.
-Vete! -dije despacio.
-¿Eh? ¿Qué me vaya?! -el muy desgraciado levantó la voz para que
Yoochun lo oyera.
Me di cuenta que Yoochun se había
levantado de su lugar hasta llegar a nosotros.
-No le hagas caso ¿nos acompañas
a desayunar? -el muy pendejo me miró
como cachorrito ante la pregunta de mi hyung como pidiéndome permiso pero sabía
que interiormente se estaba burlando. Lo
único que pude hacer fue caminar hasta la mesa.
Lo que no me gustó fue ver como Yoochun lo tomaba de la mano hasta
dejarlo sentado, cerca a él. Luego de eso fue a la cocina.
Yo estaba nervioso, tanto así que
tragué saliva. ¿Qué mierda pasaba conmigo? Se suponía que Junsu tendría que
estar nervioso, no yo. Mierda, mierda, mierda!!! Mil veces mierda! ¿Qué has
hecho Junsu?
-¿Nervioso? -no quería que se diera cuenta así que solo atiné
a sonreír.
-Tu ego se ha elevado
últimamente. Cuidado y te ahogues precioso
-bufó.
-¿Quieres seguir jugando? Porque
yo me estoy divirtiendo de lo lindo
-sonrió.
-No sea que vayas a llorar más
adelante.
-¿Lo dices por mí… o por ti
Minnie? -Pendejo! Mil veces pendejo!
-Bien, acá están los vasos - Yoochun colocó en cada plato lo que Junsu
había traído. Y nuevamente mi tortura comenzó. El hijo de puta había traído
huevos enteros, sancochados, con hot-dog enteros fritos, pan y café ah! me
olvidaba de la mayonesa. Y eso no era bueno.
-¿Huevos cocidos?
-¿No te gusta hyung? -preguntó con cierta tristeza, que bien pude
darme cuenta, era tan falsa como su inocencia.
Y ahí venía mi tortura: él restregándose el huevo en los labios de
manera delicada, suave mientras le daba vueltas una y otra vez. Y yo
perdiéndome en esa imagen, claro sustituyendo ese huevo con mis testículos. Él
me miraba con lascivia y lujuria inyectada en los ojos para luego comérselos
por trocitos. Mi miembro se estaba endureciendo por no decir que ya había
alcanzado agrandarse hasta rozar demasiado con mis boxer’s.
Alejé mi mirada de su rostro y
comencé a comer.
Preferí comenzar con un pan y
tomar café pero el hot-dog se veía delicioso. Así que sin más cogí uno pero
antes de colocármelo en la boca Junsu cogió la mayonesa y quiso untar un poco
de esta en el hot-dog que yo había cogido. Y supe de antemano que, nuevamente,
eso no era bueno. No quise recibirle y mordí el hot-dog. Para mi desgracia
Junsu jadeó quedito, gemido que al parecer solo yo pude escuchar.
Me estaba torturando, ese hijo de
puta me estaba torturando. Sentí mi miembro endurecerse mucho más de lo que ya
estaba, ya que ahora dolía. Estaba apretado y juraba que iba a venirme allí
mismo. Traté de no prestarle atención y seguí comiendo como si nada pasara.
¿Qué carajos?! ¿Yoochun era
ciego?!
Me relajé un poco y cuando estaba
por conseguirlo completamente Junsu tomó un hot-dog para chuparlo delante de
Yoochun y de mí.
-Wooo ¿sueles hacer eso siempre
que comes?
-Lo siento -se intimidó o eso le hizo creer a Yoochun,
quien desde ahora y ante mis ojos era un tremendo ciego. Yo sabía que esa
carita de ‘avergonzado a mil’ era una sucia treta para confundir a mi hyung y
lo logró.
-No te preocupes -dejó de chuparlo pero era muy tarde. Yo ya
estaba tan duro como las rocas. Pensé que ya se lo comería de una vez o iba a
dejarlo pero me equivoqué. Él tenía otra cosa en mente. Cogió la mayonesa y
comenzó untarlo mientras me miraba por el rabillo del ojo.
-Ahh me olvidé las tazas para el
café -No te vayas, por lo que más
quieras no te vayas hyung- espérenme un segundo -se fue y mi tortura resurgió como el maldito
ave Fénix.
Junsu se metió el hot-dog con
mayonesa una y otra vez a la boca
manchándose los labios. El muy puto reía y jadeaba suavecito mientras lo hacía.
Jugaba con mi excitación de la cual no podía ocuparme en la mesa. Eso fue
demasiado y yo me excité a mil. Yoochun regresó y al ver a Junsu todo manchado
empezó a reír.
-En serio Kim, pareces un niñito
de Kinder al comer -él volvió a
‘avergonzarse’. Avergonzarse, sí claro. Avergonzarse mis pelotas! Yoochun cogió
una servilleta para ayudarle a limpiarse-
Ven acá -Y eso no me gustó.
Cierto que no quería a Junsu pero aún así eso no me gustó nadita; pero estaba
tan duro que lo único que pude hacer fue ir corriendo al baño para terminar la
obra de Junsu. Tenía que saciar mis excitaciones, satisfacer mis deseos y así
calmar mi miembro.
-Gracias -escuché su estúpida sonrisa ‘inocente’ y
comencé con la labor de masturbarme para de esa manera dejar que me duela un
coño. No sé cómo pero su rostro fue lo que vi… literalmente hablando.
-¿Q… qué haces aquí? -y se comenzó a reír- lárgate!
-¿Te ayudo ‘hyung’?
-Lárgate! -Mierda! No otra vez. Sus manos cogieron con
fuerza mi miembro para masajearlo duramente y eso dolía pero cómo me
satisfacía. Mierda! Una y otra vez, lo hizo en menos de tres segundos. Sacó sus
manos y mi semen estaba regado en el piso ya que el muy pendejo había sacudido
mi miembro y ‘disparado’ a su antojo. Solté un jadeo un tanto fuerte y él
nuevamente empezó a reír- L… la… lárgate!
-le dije cuando algo de fuerzas vino a mi cuerpo de nuevo. Pendejo!!!
Terminé de limpiarme y volví a la
sala.
-¿Dónde está?
-Me dijo que se hacía tarde y que
lo disculparas.
Eso me indicaba que seguiría
jugando a su gana conmigo. Tenía que ponerle un alto a todo esto y rápido. Más
que rápido, Urgente!
Para mi desgracia, el día apenas
daba señales de empezar. Me fui a clases, una tras otra. A la hora del
almuerzo, como siempre, me reuní con mis amigos quienes conversaban de alguien
en particular.
-…Heechul está de mal en peor.
-El muy cojudo sigue tras de
Siwon y el otro ni caso.
-Está arruinando nuestra
popularidad.
-mmm… se supone que tenía que
conquistarlo, no que lo conquistaran.
Maldita sea que lo entendía,
aunque mi caso no estaba tan perdido. Yo no estaba enamorado de Junsu ni nunca
lo estaría. Heechul estúpido que comenzó con la mala racha. No podía dejar que
eso me pase a mí. A todos les podía pasar pero no a mí. No a mí!
-Oye!
-¿Qué?! -grité al sentir un empujón de parte de mis
amigos.
-Que te perdiste otra vez en el
océano de tus pensamientos - Yoochun me
miró como analizándome- ¿Qué sucede?
-¿Acaso te enamoraste? -preguntó juguetón otro de ellos.
-¿Me ves tras él como perro
faldero? -todos callaron al escuchar
aquel matiz oscuro en mi tono de voz.
La conversación siguió.
-Tengo tres clases juntas y
¿adivina qué? -lo miré un segundo sin
prestarle mucha atención- Kim Jaejoong
estará en ella, en todas -y hablando de
él me acordé que tengo que dejar en claro algunas cosas con él.
-No entiendo cómo puede estar con
un tipo como Jung Yunho. Tan grotesco como puede ser.
-¿Qué tiene de malo? No por nada
los llaman ‘The Perfect Couple’ -y sí
que lo eran pero, ahora que lo recuerdo, Jung Yunho también me debía algo y me
las cobraría. Sería divertido des-cobrarme de ambos de un solo tiro.
-¿En qué piensas?
-En lo hermosa que a veces suele
ser la vida -cogí mis cosas y me fui.
******
Ya eran las 4 de la tarde y la
verdad no tenía ánimos de escuchar a nadie. A nadie, solo quería concentrarme
en los estudios. Así que bloqueé el hecho de que él estaba allí. No quería
interrupciones.
-Hyung –pero todo tiene sus
excepciones y él lo era- ¿me estás
evitando?
-¿Tendría que hacerlo?
-No lo creo. El gran Casanova
Shim Changmin no escaparía de nadie mucho menos evitaría al lindo corderito y
angelical Kim Junsu ¿verdad hyung? -su
voz parecía la de un ángel mezclado con demonio seductor. Maldito pendejo!
-Entonces ¿Por qué lo preguntas?
-Porque he estado hace unos
minutos y ni siquiera te has molestado en decirme hola -se mecía como niño pequeño en aquella
baranda- ¿tan concentrado estabas en
cómo hacerme caer?
-¿Quieres mi atención Su-ah? -y me acerqué sin que él causara estragos en
mi bajo vientre por primera vez y fue grandioso. Fue la primera vez que sentí
que realmente lo tenía a mi merced cuando él retrocedió unos pasos- ¿Qué sucede Su? ¿Ya no quieres jugar? -e hice un puchero.
-Alumno Shim venga aquí por
favor. Necesito que me explique esta
teoría -y era en esos momentos cuando
odiaba ser uno de los pocos que poseía un excelente cerebro en ese lugar.
-Te has salvado por esta vez
Junsu -giré mi cuerpo e inicié con la
explicación.
El curso terminó y Junsu se había
esfumado nuevamente. El último curso comenzó y luego de media hora terminó.
Quería descansar así que caminé
rápido a mi habitación. Todo estaba oscuro, tanteé la pared para encontrar el
interruptor hasta que sentí como uno de mis dedos era succionado por un agujero
tibio.
-Pero ¿qué mier…? -escuché su risa- ah! Eres tú.
-¿Esperabas a alguien más?
-¿A mi compañero de habitación,
maybe?
-Me has dejado abandonado mucho
tiempo Minnie.
-Tú y tu hermano ¿tienen la misma
manía de llamarme de la manera que tanto detesto? ¿Se han puesto de acuerdo o
qué?
-No me confundas con mi
hermano -no le quito la razón- él es inocente y hasta tonto -Ok, se la quito- es un idiota inocente -se la vuelvo a quitar con más razón.
-Inocente y tonto, y ¿se supone
que lo quieres?
Sin decir nada más, Jae empezó a
restregarse sobre mi cuerpo como gata en celo. Y a mí me estaba dando ganas de
cogérmelo parado- hazme tuyo Minnie!
-Ayer me golpeaste
-Te lo merecías. Le rompiste la
cabeza a Su.
-Pues tú no mereces que te
toque -sonreíste como sueles hacerlo.
-Pero lo harás
-¿Por qué tan seguro estás de que
lo haré?
-Porque te vuelvo loco -y le doy la razón completamente. Enciendo la
luz pero él la apaga- hay luna
llena -sonrió y miró el cielo que la ventana
me dejó ver. Sin preámbulos nos quitamos la ropa comenzando a besarnos como
lobos hambrientos. Le mordí la clavícula mientras toco las partes más sensibles de su cuerpo que
conozco a perfección. Y sé cómo hacerlo gemir.
-¿Cerraste la puerta con seguro?
-No -la cerró y ahora sí empieza la función. Lo
vuelvo a tocar hasta enloquecer.
-¿Yunho te hace sentir lo mismo
Jaejoong-ie? -no respondes porque sé que
lo amas, pero sé que yo te hago sentir lujuria y demasiado placer- ¿Sabe dónde tocar? -gimes fuerte y muerdes tu puño para ahogar
tus jadeos y así no seas escuchado por los chismosos que hay a los lados de mi
habitación- No lo creo -hasta que por fin te vienes en medio de
nuestros cuerpos.
Lo curioso es que Junsu no vino a
mi mente y eso me pareció bueno, muy
bueno. Eso quieres decir que no estoy enamorado de ese idiota.
-Es hora de que me vaya. Yunho
debe estar buscándome -simplemente me
estiro viendo cómo te vistes.
-¿No te vas a bañar?
-No tengo tiempo
-Sucio -le dije riendo.
-Se dará cuenta
-Vas a apestar a sexo -veo que de su maletín saca un frasco- Que astuto mi Joong-ie.
-¿Algo tenía que aprender de ti,
no? Eso hacías cuando me engañabas -no
sabía que era tan buen alumno, ni mucho menos que se hubiera dado cuenta de mis
trucos.
-No eres tan bueno como yo
-Es parte de su propio
perfume -eso si no me lo esperaba- supongo habrás escuchado eso de ‘el alumno
supera al maestro’ ¿verdad Minnie?
-Nada mal. Así pensará que te
masturbaste pensando en él -rió.
-Ahora… deja a mi hermano en paz -y yo que me había olvidado de él.
Prendió la luz y salió. Minutos
después entraría Junsu.
-¿Ya duermes? -no respondí-
tengo hambre así que saldré a comer con unos amigos. No me esperes
despierto -¿esperarlo? Ajajaja no lo
creo, estaba demasiado cansado- ¿te
traigo algo de comer? -ya estaba más que
satisfecho con su hermano- uy! pero que
genio te traes.
-Apaga la luz cuando salgas -lo último que escuché fue la puerta cerrarse
tras él hasta el día siguiente.
Continuara...
No pense decir esto pero Jae es un desgraciado como le hace eso a Yunho a menos que el tambien se lo haga y sobre todo que hable asi de su hermano no lo quiere acaso ? gracias x compartir
ResponderBorrar